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Ideas de regalo para profes [que se lo han ganado]

29 mayo, 2019

Llega el fin de curso (sí, está ahí, ya sé que parece aún lejos pero no, ¡ánimo!) y con él, la tradición de hacer un regalo a la tutora de los peques (por parte de las familias), a esa compañera que ya no va a volver (por parte del claustro) o a alguien que, por lo que sea, se ha portado muy bien contigo.

Las ideas de regalo para profes abundan en la red, pero suelen darlas tiendas de merchandising que insisten en regalar tazas con «originales» lemas escritos en caligrafía mona o camisetas que solo te vas a poner para limpiar la casa, porque a ver quién sale a la calle con algo que diga PARA LA MEJOR PROFE DEL MUNDO o con las manitas de los peques grabadas en témpera en la tela.

Ojo, lo de las manitas mola. Lo de las manitas hay que hacerlo. Luego, eso sí, se enmarca la camiseta para evitar que se estropee porque cómo vas a sudar y lavar algo así.

A veces, sin embargo, queremos hacer un regalo que sea un poco significativo o, cuando menos, útil. No tiene por qué ser caro ni aparatoso (bien sabes que, a menudo, lo que más llega es un detalle), y ni siquiera tiene por qué ser material. Ya sabes aquello de que las mejores cosas de la vida son gratis; no es que todas las ideas que te vaya a proponer lo sean, pero alguna será, por lo menos, adecuada para todos los bolsillos.

Sobre todo la última. Que además es mi favorita.

Ideas de regalo para profes

El valor de lo hecho a mano

Me encantan las manualidades, como ya te habrás imaginado por el artículo sobre Pinterest de hace un par de semanas. Cada vez que tengo que hacer un regalo, si es para alguien que conozco bien, mi primera opción es algo que esté, al menos en parte, hecho por mí. Y no me refiero solo a crear un regalo desde cero.

El envoltorio de un regalo, a veces, tiene más valor que lo que hay dentro, y si no me crees, fíjate en todas estas ideas (navideñas, vale, pero no me digas que no se pueden adaptar). Incluso si lo que vas a regalar es una caja de bombones, puedes darle una vuelta original con el empaquetado, hacer una cesta con papel de celofán y cuatro tonterías del Tiger o crear una tarjeta muy personal que vaya con el regalo.

Y cuando hablo de hecho a mano, no me refiero solo a cosas hechas por ti. Echa un vistazo por las tiendas de artesanía de tu ciudad (las de verdad, no las de souvenirs para extranjeros que tienen todo hecho en Taiwan) y regala algo personalizado. Es mucho más barato de lo que te piensas.

Si no encuentras nada, Etsy es siempre una buena opción. Yo no entro mucho porque me llevaría la web entera a casa, pero Medusa Dollmaker es una de mis favoritas.

(Y, sin que sirva de precedente, no me llevo ni un céntimo si compras a través de este enlace que te he puesto. Me gusta tanto que le hago publicidad porque sí, sin siquiera conocerla. Por supuesto, eso significa que el resto de los enlaces sí son afiliados. Que estoy preparando una mudanza trasatlántica y cada céntimo cuenta).

Clásicos básicos

Hay ciertas ideas de regalos para profes que nunca pasan de moda. Esto es tan cierto como que mayo es el mes más largo del año.

Los cuadernos, y el material de oficina en general, suelen ser nuestra debilidad, independientemente de qué asignatura demos. Quien acuñó aquella frase de «me gustas más que a un tonto un lápiz» obviamente no tenía cerca a una maestra que le dijera CÓMO NO ME VAN A GUSTAR LOS LÁPICES, ALMA DE CÁNTARO, SOBRE TODO LOS NUEVOS Y AFILADOS, NO TE DIGO YA LOS PORTAMINAS, PERO TÚ HAS VISTO QUÉ COSA MÁS BON–

Perdón, que me exalto.

No tienen por qué ser caros ni vistosos, aunque si le regalas a alguien un Paperblank de tapas duras, lo mismo se te declara de rodillas. (Vale, cuando digo «a alguien» quiero decir «a mí»). Un cuaderno normal con una portada personalizada por ti también va a ser un éxito, no te digo ya si la personaliza un niño o niña. Una foto de la clase plastificada en la cubierta, una dedicatoria hecha con caligrafía chula… Las posibilidades son infinitas.

En caso de duda, una tarjeta regalo para la papelería de tu elección también mola. O un cupón para una cena, un spa o un masaje. No hace falta romper la banca para tener un detalle.

Si conoces bien a la persona y sabes qué tipo de libros le gustan, arriésgate y regálale uno. Acuérdate del envoltorio chulo y de dedicárselo, para que se acuerde de ti cada vez que lo vea.

Personal e intransferible

Imagino que, si conocieras bien a quien quieres hacer un regalo no estarías buscando ideas de regalos para profes, pero voy a dar por supuesto que eres asidua al blog y que te interesa lo que te cuento (todo sea por soñar).

Solo te pido un favor: no le regales a un profe nada que tenga que ver con su trabajo. Regalarle a la de Inglés una gramática o un diccionario a fin de curso es el equivalente a regalarle a una madre una batería de sartenes por su cumpleaños. No se hace. No. Por favor. NO.

Entérate de sus hobbies. ¿Qué hace en su tiempo libre? ¿Le gusta el arte? Los libros de la editorial Taschen están muy bien de precio para la calidad que tienen, y piensa que solo es un detalle, no tienes que regalarle un Rothko original.

¿Es un sibarita de la buena comida? Una cesta gourmet no falla nunca (busca en tu ciudad, encontrarás maravillas). Creo que el regalo que más ilusión me hizo hacer (sí, me gusta regalar) fue una selección de cervezas especiales que me prepararon en una cervecería de barrio, de las de toda la vida. Claro que era para un amigo al que conocía bien y es más fácil, pero tú también puedes.

El mejor regalo, a veces, es no regalar

Regales lo que regales, que sea porque quieres y no porque te ves en la obligación de hacerlo. Se está poniendo muy de moda esto de los regalos de fin de curso y a mí me genera muchísimas dudas. Empezando por esos regalos grupales en los que no te hace mucha gracia participar (¿por qué tienes que tener un detalle con alguien que te cae fatal?), pero, sobre todo, porque es una manera más de diferenciar qué familias pueden y cuáles no.

Quienes trabajamos en la pública sabemos bien lo mal que se pasa cuando una familia que sabes que no puede permitírselo te hace un regalo por encima de sus posibilidades. No puedes no aceptarlo, pero te mueres por devolverle el dinero.

Si el regalo que quieres hacerle a la profesora de tus peques es para darle las gracias por un buen curso o por cómo los ha tratado, escríbele una carta o pide a los peques que lo hagan. A lo largo de mi carrera he recibido un montón de regalos (incluso joyería de la buena), pero creo que los que más ilusión me han hecho nunca han sido las cartas, las tarjetas y las dedicatorias. Además, ocupan poco y consiguen que nunca olvide a quien la escribió.

Que al final es de lo que se trata. O al menos lo es para mí.

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