Blog Evaluación Fin de curso

Fin de curso: tus tareas pendientes

26 Junio, 2017

Ya está. Ya ha llegado. Ya lo hemos conseguido. El fin de curso está aquí y hemos sobrevivido; los niños y niñas ya se han ido, en el instituto ya han terminado los exámenes y en el centro se respira una paz solo comparable a esa primera semana de septiembre, cuando las aulas están ocupadas solo por adultos y no se oyen gritos en los pasillos gritamos de alegría por el trabajo bien hecho. Podemos alargar la hora del café e incluso salir del centro a comer un pintxo, algo que en primaria es impensable durante el curso (cómo envidio a los de secundaria por esto). Pero todavía no han llegado las vacaciones, todavía tenemos una buena lista de tareas pendientes. A ver si te pensabas que iban a dejarte ir a casa una semana antes con el desaguisado que dejas tras de ti.

Y es que nuestro trabajo no termina en el aula, más quisiéramos. Aparte de dar nuestras clases, tenemos que poner buen cuidado en que todo quede cerrado y bien atado, o septiembre podría llegar con más problemas de los que normalmente acarrea (que ya es decir). He aquí una lista de las cosas que debes tener en cuenta antes de entregar tus llaves hasta el año que viene.

Notas, actas y papeleos varios.

Creo que la gente de a pie no se da cuenta de la cantidad de papeleo que manejamos en un colegio o en un instituto. A mí me han llegado a decir que de qué me quejo, si solo tengo que meter las notas. Nadie parece entender qué es una memoria, o cuántas tiene que hacer un profesor. Y ya no digo nada si tienes algún alumno o alumna que reciba ayuda en el aula y tengas que juntarte con el equipo de educación especial para hacer un ACI u otro tipo de adaptación curricular.

En cada centro y en cada comunidad autónoma los papeles a rellenar son distintos, por eso te recomiendo consultar a tu equipo directivo y ver qué tienes que hacer. Da prioridad absoluta a este tema; si eres especialista no te llevará mucho tiempo, pero si tienes una tutoría o, como ya he dicho, alumnos que necesiten apoyos, mejor empieza incluso antes de que se vaya la chavalería. Algunos de los documentos que deberían caer en tus manos son:

  • Actas: Las notas deben estar bien metidas y ser correctas. Repásalas antes de dar el visto bueno, porque es un papel con tu firma y si hay algún error serás responsable de él. Los despistes ocurren hasta en las mejores casas; me sé de una a la que no voy a nombrar a quien se le ha olvidado evaluar a un niño las tres (TRES) evaluaciones de este año. (En mi defensa su defensa diré que ni la tutora, ni el niño, ni los padres se han dado cuenta hasta ahora y que era un problema de matrícula, no mío suyo. BUT STILL.)

  • Memorias: Debes hacer la memoria de tu asignatura sí o sí, y luego hay algunas otras que te pueden tocar. Cada centro tiene su propio formato y no me atrevo a decirte qué datos debes incluir, pero se suele hacer un pequeño gráfico con el número de aprobados y suspensos, mencionar si ha habido un problema con el material didáctico, el nivel general de la clase, actitud general hacia la asignatura… Como te digo, varía de centro a centro.

    Si además has hecho alguna actividad extra con tu alumnado, seguramente tengas que hacer también una memoria sobre ella. Excursiones, talleres, seminarios… todo se evalúa para valorar si el año que viene conviene seguir por esos derroteros o conviene cambiar.

  • ACIs (Adaptación Curricular Individual) y PIREs (Plan Individual de Refuerzo Educativo): Si no eres tutora, el primero solo te afectará si un alumno o alumna necesita una adaptación curricular en tu asignatura. En ese caso, te tendrás que juntar con el profesorado de educación especial y evaluar el ACI que se le hizo al principio del curso, para, como siempre, saber si se va por buen camino o no. Los PIRE son parecidos, pero se dan con niños y niñas que solo necesitan una ayudita para alcanzar al resto de la clase y creo que solo lo hacemos en el País Vasco (pero podría estar equivocada).

  • Si das clase a algún grupo que termine la etapa, pregunta en dirección, porque vas a tener que rellenar más de un informe por cada uno de tus alumnos.

Recoge esa clase, hazmeelfavorhombrepordios. 

Ay, alma cándida, lo mismo pensabas que te ibas a ir de rositas a casa, dejando tu mesa y el armario del material como si una bomba hubiera explotado dentro, ¿no? Va a ser que no. Siento decirte que, dependiendo de las normas de tu centro, puede que te hagan vaciar la clase del todo, incluyendo los pósters de las paredes. En la mayoría de los centros de primaria, el material didáctico cambia de aula con los peques, sobre todo si se mantienen en el mismo ciclo; no es difícil darse cuenta de que el mobiliario que le viene bien a una niña que aún no ha cumplido seis años cuando entra en primero no le va a servir a otra a los ocho cuando termine segundo.

Si te toca trasladarte, asegúrate de marcar bien las cajas y utilizar la lógica a la hora de recoger (lo primero que vayas a necesitar en la parte alta de las cajas, etc.). Piensa en todo el tiempo que te va a costar volver a colocar tus cosas en la nueva clase y ahórrate disgustos. Esto dicho por  alguien que piensa que, por el mero hecho de darte el consejo, va a ser capaz de hacerlo bien por fin este año.

Por cierto: esas fotocopias que no usaste a principio de curso pero guardaste porque “quizás el año que viene me vengan bien”, tíralas. En serio. Hazme caso. O te encontrarás con el equivalente a diez libros de texto por alumno antes de que te des cuenta. Piensa que si no las usaste fue por algo.

Toca evaluar(te).

Que lo haya puesto en último lugar no significa que no tenga importancia, pero sí que es cierto que es algo que puedes hacer desde casa, y los puntos anteriores no. Detente. Coge la programación del año. Piensa en qué has hecho bien y qué has hecho mal. Recuerda esas lecciones que salieron genial, esos momentos en los que pensaste “en mala hora se me ocurrió esto”, y recapacita. ¿Cómo puedes mejorar el año que viene? ¿Qué necesitas cambiar o reforzar? ¿Qué deberías hacer más porque se te da genial?

 

En primaria tenemos una semana para hacer esto, tiempo más que de sobra con café incluido si no tienes tutoría, pero no tanto cuando tienes reuniones con las familias aprovechando que estamos sin niños. Los primeros años siempre nos pilla el toro, pero cuando llevas una temporada en esto algunos aspectos salen solos (como lo de tirar las fotocopias que no has usado, o revisar las notas con más detalle porque te conoces, ejém). No te agobies, y ante la duda, pregunta. A todo el mundo se le olvidan estas cosas de un año para otro.

¿Qué tipo de cosas te ha tocado hacer a lo largo de los años?

¿Cómo manejas el vendaval de documentación de estas fechas?